Netflix es mi pololi. El blog de Vale Ortega


Hoy ha sido un día particularmente cansador.

Aunque me encantaría decirles que es producto de mis fallidos intentos de emprender como electricista, por querer cambiar dos soquetes básicos de mi pieza, para algún día enorgullecer a mi mamá y demostrarle que mis estudios de diseño no fueron en vano y finalmente dejar de sentir que vivo en una casa como la de “El Conjuro”, lamento decirles que no.

Mi cansancio no es por eso. Tampoco por la genial idea que tuve de empezar a entrenar con electricidad. Tal cual. No conforme con correr normalmente 8 o 10k, pensé que no era suficiente y que mis flojos músculos ya habían entendido que correr es fácil, busqué una nueva manera de entrenar inspirada por mis musas Shakira y Lucerito: tortura y electricidad.

Sí, sé lo que piensan, son solo 20 minutos de entrenamiento, pero son como 2 horas corriendo sin parar y aun así no sabía si quería dormir o correr una maratón. Suena difícil, pero tampoco es eso lo que me tiene agotada. Yo creo que va por otro lado. Mi agotamiento es mental/emocional/siquiátrico.

Desde que Netflix apareció en mi vida, entablé la relación más estable que puedo contar. Hemos durado años y es una relación sólida. No somos exclusivos, también veo otros canales y Netflix ahí, comprensivo. No alega, no dice nada que pueda comprometer mis sentimientos.  Es una relación abierta, pero sólida. No importa si lo abandono, siempre me está esperando. Más fiel que Kit, que su fidelidad es directamente proporcional con las galletas que le regalo, las cuadras que corre o los baños que omito. Netflix es diferente. Es ideal. Y lo amo por eso, pero algo me pasa que no puedo ser monógama. No pregunta, solo ofrece. Hace poco estuve pegada con Billions, serie que cualquier ser humano debería ver. Es lo mismo que el juego de Kim Kardashian para el iPhone, como ser famoso en Hollywood for dummies. Billions vendría siendo como ser billonario en Nueva York for dummies…. Con grandes guionistas y textos que jamás se me ocurrirían.

Entonces entendí que mi cansancio es proporcional a la ansiedad generada por algo más que Netflix, algo que ni los Vikings de History  han podido reemplazar. Me metí con Medici, Masters of Florence, no porque me encantaría volver, sino porque no puedo con que Robb Stark ya no esté desde la 3ª temporada y he tenido que esperar más de un año para que al fin pueda volver a Jon Snow como el Rey del Norte en la 7ª temporada. Sí, HBO, eres el mijito rico del colegio que nunca me pescó.

Por eso te amo y te odio, por eso no puedo con la ansiedad de que por fin empieza la cuenta regresiva. Game Of Thrones is back y el mundo está en fuego… o… Hielo. Ay. ¡Rize ven a mi!

Netflix es mi pololi. El blog de Vale Ortega

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Vale Ortega
Vale Ortega
Conductora de Yu Win, Un Día X y Chilenials. Encuéntrame en twitter @Vale_Ortega