“3 Anuncios por un crímen”, la mejor película que he visto esta temporada (Por Gonzalo Frías)


¿Qué haría una madre cuya hija quinceañera fue violada y asesinada y la policía pareciera no hacer nada, salvo calentar el asiento del escritorio? Es cuando su dolor adquiere una forma más corrosiva. Toma el asunto en sus propias manos. Publica carteles en el camino de la ciudad dirigidos al jefe de policía local que señalan:
“Violada mientras moría”
“¿Todavía no hay arrestos?”
“¿Cómo puede ser Jefe Willoughby?”

Rápidamente los anuncios ponen en marcha consecuencias que sacudirán al pueblo de Ebbing, Missouri hasta la médula. La policía y la comunidad intentan disuadirla (hasta el cura en una escena que vale por sí sola la película). Pero cuando se trata de la madre de la chica, Mildred Hayes, que desayuna venganza, es como apagar un fuego con bencina. Sus nervios están cauterizados. Es la declaración de guerra de una mujer agobiada. Creeríamos adivinar lo que va a pasar: Madre furiosa, pueblo indiferente, policías malos, justicia final.

No podemos estar más equivocados.

El director y guionista Martin McDonagh sirve a una sinfonía sobre la contradictoria e inesperada naturaleza humana, con tres Stradivarius: Frances McDormand, Woody Harrelson y Sam Rockwell en las actuaciones. He visto decenas de policías en el cine, pero pocos con la riqueza de matices del sheriff Willoughby (Harrelson) y el Oficial Dixon (Rockwell); Willoughby es alguien que empatiza con la mamá angustiada y llena de rabia pero al mismo tiempo permanece fiel a sus policías incompetentes. Se debate entre el fracaso de su gestión y ser un buen tutor para Dixon, una amenaza viva, volátil, que necesita un guía.

¿Crees que Sam Rockwell te repelió como Wild Bill en Milagros Inesperados? Prepárate para el policía alcohólico y racista sureño que no lo piensa cuando se trata de golpear afroamericanos. En su defensa dirá que está feliz de torturar a personas de todos los credos y colores. No es coincidencia que la película tome lugar en Missouri, cuna del movimiento #Blacklivesmatter. Un minuto se le ve extasiado por el empoderamiento y “libertad” que le ofrece una placa y un arma pero al siguiente es un hombre quebrado, consciente de su presente inestable y su sombrío futuro. No parece alegrarse de la violencia que inflige en otros. Cuando no está emborrachándose en su tiempo libre, su abominable madre lo está menospreciando y envenena su mente con prejuicios y odios (Sandy Martin, el personaje más aterrador). McDonagh muestra que no todo está perdido incluso con quienes están perdidos. Hay una chispa de humanidad que arde profundamente en la retorcida mente de Dixon.

Y está el huracán Mildred, magistralmente interpretada por Frances McDormand, que pone en jaque a la policía, exigiendo responsabilidades que saltarán como esquirlas enquistándose incluso en ella. La culpa suya como madre la carcome por dentro. Cada frase de su personaje, mirada, gesto, es la demostración químicamente pura de sus inmensos talentos. La actriz tomó entre las influencias para su personaje a John Wayne y Christopher Walken en “El Francotirador”. Es suficientemente astuta para no portar un arma ni ir con golpes de puño por la vida, pero ideó una forma de herir a las personas en los lugares donde realmente duele: Con palabras. Desde las palabras en los carteles hasta cada interacción verbal con otro. Es anárquicamente divertida, profundamente conmovedora, perfectamente cruel.

“3 anuncios por un crimen” y McDonagh dan cátedra sobre cómo introducir los personajes y la historia de una película como si fueran un calcetín para darlo vuelta de adentro hacia afuera y mostrarnos sus entrañas. Subvierte las expectativas. Le da oportunidades a sus personajes cuando nosotros los crucificaríamos, no los juzga, ni lanza mensajes moralizantes. Rompe con la larga tradición del cine estadounidense que nos ha enseñado que la violencia es la mejor arma para hacer justicia. El tipo escribe las líneas de diálogos más virulentas, el humor más negro, las escenas más brutales y sin embargo hay un corazón inmenso en la película. Lanzarás carcajadas tipo “no puedo creer lo que dijo este conchasumadre” y te romperá emocionalmente. A veces todo en la misma escena. Nos hace descubrir como espectadores lo mismo que descubren sus personajes: lo equivocados que estábamos con nuestras supuestos. Que Mildred esté buscando justicia no la hace moralmente superior al resto. Que Dixon sea racista y odioso (y escuche tiernamente ABBA) no lo excluye del camino a la redención.

Pocas veces vi una película con tanta rabia, violencia en todas sus formas, física, psicológica. Y de esa otra violencia que se menciona poco: la que caga por dentro a quien la siente. Y al mismo tiempo, sirviera un propósito tan humano. No sólo eso, que te ponga en modo venganza. Y mientras se espera un gran remate con balacera final, ¿qué tal una simple conversación en un auto?

¿Saben? Me fascina Tarantino pero me cuesta encontrar momentos humanos en su cinematografía. Me fascinan los Coen, pero su mirada cínica del mundo me distancia. Creo que Martin McDonagh consigue con su tercera película escrita y dirigida en 9 años (En Brujas y Siete Psicópatas), unir lo mejor de los estos mundos, darle una voz y alma propia en una de las mejores películas de los últimos años.

No se pierdan el estreno de “Tres anuncios por un crimen” (Three Billboards outside Ebbing, Missouri), ganadora del globo de oro en drama, actriz y actor secundario este 18 de enero. La música de Cartell Burwell (Fargo, De Paseo por la Muerte). Excelentes actuaciones además de John Hawkes, Peter Dinklage como el “enano del pueblo” y Lucas Hedges. Seguramente se convertirá en la principal candidata al Oscar. De lo contrario, ¡a poner carteles provocadores en las calles!

“3 Anuncios por un crímen”, la mejor película que he visto esta temporada (Por Gonzalo Frías)

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Gonzalo Frías
Gonzalo Frías
El pelao pi de las películas. Conductor y guionista del programa #7moVicio Autor de los libros #Tracking y #Tracking2