Lady Bird y el review del Pelao Pi: “Cada momento de tu vida es trascendental, mientras estés sintiéndolo”


¿Has pensado que prestarle atención a Lady Bird y quererla pueden ser lo mismo? Película generacional más que de género. ¿Por qué? Porque trata sobre una chica que experimenta lo que todo quinceañero. Ser de fantasía y alguien de realidad. La realidad es tan poderosa como los sueños. Mitad inocente y mitad arrogante. Captura deliciosamente lo contradictorio y hermosamente humano de esta niña rebelde, que sigue viviendo el último respiro de su cuento de hadas, camino a ser una princesa que se está transformando en mujer sin dejar de ser niña. Tiene la ilusión que cuando tenga relaciones por primera vez sea también especial para su pareja. Parece ser la más dura del carrete y termina vomitando. Da una cátedra de Alanis Morisette pero no sabe quién en Jim Morrison. Y así. El sentimiento es universal y todos hemos pasado por eso. O seguimos en eso. Ser quinceañero es ser alguien que prueba al mundo alrededor y asi mismo todos los dias. Y a veces no se termina de serlo (¿Qué tal si esta es la mejor versión de mi? pregunta).

Lady Bird es la primera película que Greta Gerwig escribe y dirige, con 34 años, y muestra un talento titánico para representar ese mundo. La actuación de Saorise Ronan en el protagónico es de una pureza emocional impresionante. Nos hace conectar con su forma de pensar y sentir. Nos hace ser un poco Lady Bird. Quererla y encontrarla antipática. (Siento que ésta película tiene un fiato casi inconsciente con la preciosa “Brooklyn” en que actúa la misma Ronan, interpretando a una chica de Irlanda en los 50 que sale de su rincón de seguridad y se aventura a descubrir el mundo). Habla de las chicas que piensan: “a la mierda, lo voy a hacer igual” y actúan en consecuencia. Salen del nido (lady pájaro). Greta Gerwig ha señalado que aprendió a dirigir absorbiendo lo que vió en las películas que trabajó como actriz. Se refiere a esa experiencia como su “high school”. Orquestó su ópera prima con un meticuloso fervor y cita a Terrence Malick y “El Árbol de la vida” como inspiración. “La meta es que cada cosa en la película tenga significado, nada aparece sólo porque aparece” Ejemplo: Dedicó mucho tiempo a diseñar la habitación de Lady Bird. ¿Cómo habría sido el color que hubiera usado de pequeña para la pieza? O sea, cuando ni siquiera la conocimos nosotros. De ahí lo simbólico cuando la cubre de blanco cerca del final del filme. Es una transición de edades. Salir del nido (nuevamente, Lady Bird).

¡Qué enormes están los papás en esta película! Hay una “relación musical” con su padre espectacularmente significativa. En una escena van escuchando en el auto “Hand in my pocket” de Alanis Morrissette y Lady Bird comenta que la cantante tardó pocos minutos en escribirla. Su papá revela no saber eso. Podemos ver que Lady Bird siente orgullo, la gratificación de saber algo que su papá (los adultos) no sabe. Son sus pequeñas grandes validaciones ante el mundo. Un poco como todos hemos sido, o somos. Trivia más, trivia menos. (A propósito…¡Amo a Alanis! Se rumorea visita este 2018 a Chile.) Hey, hey…pelao pii no te desvíes. ¿Por qué ella apaga “El Vals de las flores” de Tchaikovsky que escucha antes que su papá entre a la alcoba? Él, con sus años de conocimiento, podría decirle algo que ella no sabe sobre esa música. O no quiere que los grandes se den cuenta que sigue escuchando la misma música que escuchaba la familia reunida para Navidad. No quiere dejar ver que los va a extrañar. Ya es como si los extrañara estando con ellos.

La relación madre-hija es otro de los puntos extraordinarios. Las miradas que cruzan con su madre (notable Laurie Metcal) sugieren una larga historia de disputas y claro, amor intenso. “Dos carácteres fuertes” reza el comprensivo padre. La película también es un testamento del poder romántico de la amistad femenina. En el transcurso de la cinta, conocemos a dos novios de Lady Bird, pero nunca constituyen una “historia de amor”, a no ser que contemos la trayectoria de quiebre y luego reunión con su mejor amiga, Julie (Beanie Feldstein). La misma Saoirse Ronan cuenta que vió la película con su mejor amiga y reconoció ese romance, química, camaradería de amigas que se quieren y entienden tanto que se declaran su amor tácitamente todo el tiempo. No lo dicen, pero lo sienten. Un amor de amigas. Va por dentro.

Lady Bird es como un álbum de fotos familiar, instantáneas alegres, pensativas, melancólicas, de lugares y personas que evocan fuertes recuerdos y sentimientos, y mientras estás hojeando incluso pasan eventos que cambian la vida en un abrir y cerrar de ojos. El mensaje es: Cada momento bueno, malo, meh, de tu vida es trascendental, mientras estés sintiéndolo. Significa crecer.

PD: Si les gustó Lady Bird recomiendo “The Edge of Seventeen”.

Lady Bird y el review del Pelao Pi: “Cada momento de tu vida es trascendental, mientras estés sintiéndolo”

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Gonzalo Frías
Gonzalo Frías
El pelao pi de las películas. Conductor y guionista del programa #7moVicio Autor de los libros #Tracking y #Tracking2