Serie Brillante: La Casa de Papel (Por Gonzalo Frías)


¡Coño! ¡Es tan buena esta serie española en Netflix que te cagas de los cojones! ¡Por los bigotes de Dali! Inicialmente leía en la vitrina de Netflix: “La Casa de Papel”. No me decía gran cosa. Un título “meh”. Parte como hemos visto mil veces. Un edificio con mucho dinero es perpetrado por una banda de ladrones que toma de rehenes a un grupo de estudiante y trabajadores. Un robo milimétrico en que están en juego más de 2.400 millones de euros. Y de pronto, ¡las sorpresas! Los secuestradores no son típicos. La historia no es típica. Empiezan a forjarse relaciones entre todos los involucrados. Los ladrones quieren que el asalto dure lo más posible. ¡¿Qué?! ¡Vaya! ¡¿Qué se traen entre manos?! El ritmo no da respiro. Solo unos pocos flashbacks sobre las vidas personales de los personajes relajan la atmósfera y permiten detenerse en este flujo casi ininterrumpido de acciones. Reconozco que varios capítulos culminaron conmigo gritando: “¡Vamos por el otro!”. Eso sí, regalate unos minutos para respirar hondo y recuperar el aliento después de la carrera frenética y giros inesperados que desatan los 50 minutos de cada capítulo. Con toques de “Inside Men” de Spike Lee. Pero no es lo mismo mantener la maquinación de un robo y el suspenso de su ejecución durante 120 minutos que durante 15 horas.

Si ya viste máscaras cool y simbólicas con V de Vendetta o Point Break prepárate para las máscaras de Dalí que usan los ladrones. Porque es un atraco surrealista. Sabes que te sorprenderás, sin saber realmente cómo.

Cosa rara: Mi Netflix me marca solo 13 episodios, ¡¿les pasa a ustedes?! A no ser que  el mío me esté traicionando, porque en realidad son 15, los dos últimos al no estar disponibles en la plataforma los terminé en dailymotion.

La evolución de los personajes y la historia entre el primer episodio y el último es impresionante cuando en realidad en la historia dura solo 12 días intensos. Está presentada casi en tiempo real. ¡En el ir y venir nuestro corazón se debate hacia la policía y los secuestradores al mismo tiempo! Quedas enamorado de varios personajes, sobretodo en mi caso por la mente maestra del atraco: El Profesor, quien ha pensado en cada variable, ¿o no? O con Moscú y ese odio que no se entiende si no es con amor por Denver. Es algo fascinante identificarnos con las personalidades y tránsitos de Tokio (Úrsula Corberó, voz en off, impulsiva y muy sensual), Río (El Mozart de los hackers), Oslo y su primo Helsinki (“Oslo y yo hemos pasado peores resfriados que este”, esa frase te romperá el cocoro…la armónica) ¡Cuántas cosas se dijeron estos dos serbios sin que supiéramos qué decían!, Berlín (embajador de El Profesor, parecido a Patrick Bateman en Psicópata Americano), Denver (volátil, pero con un corazón de oro), Nairobi (dura pero con cosas muy importantes por luchar), y el inmenso y querible Moscú (ufff…costó escribir algunos nombres tan solo porque sé por lo que pasaron). Compartimos sus alegrías, sus miedos, quedamos petrificados con las cosas que les suceden.

¡Necesitábamos malos buenos y buenos malos así! ¡Que cantaran Bella Ciao de forma tan comprometida y desgarradora! Hay lealtades inquebrantables.

Cuando la inspectora policial Murillo (Itziar Ituño) que negocia con los secuestradores confiesa que no sabe quiénes son los buenos y quiénes son los malos en todo esto, sabes que estás ante una serie que tiene preparado un plan mayúsculo de cómo robar al espectador su sentido de báscula moral hacia lo que está viendo. La familia que forman estos ladrones, y las familias afuera.

Todo tiene matices que van más allá de un mero robo: ¿acaso lo que hace El Profesor describiendo el plan del robo no es explicar cómo se escribe un guión? Tal hay una teoría que dice que Inception de Nolan trata realmente sobre cómo se hace cine, La Casa de Papel trata realmente cómo se hacen guiones. La policía es la audiencia, y hay que ingeniárselas para anticipar cada movida y sorprender.

Hay guiños a Vis a Vis, otra buenísima serie española en Netflix, drama carcelaria con toque sórdidos y profundamente
humanos. Aún no la termino eso si. También con ambiguedad moral y actúa igualmente Alba Flores. Esther Martínez Lobato es creadora y guionista de Vis a Vis y también escribe todos los episodios de La Casa de Papel junto a Álex Pina, creador. Otro guiño a Vis a Vis, la cantante Cecilia Krull.

Álex Pina cita Breaking Bad como su principal influencia, los viajes del bien hacia el mal y de la oscuridad hacia la luz. Tiene onda de Ocean´s Eleven también. Y la Isla de Palawan de Filipinas es la nueva Zihuatanejo de Sueños de Fuga. Ya verán.

Igualmente “La Casa de Papel” hizo que sintiera que mi nivel de español es bajo. ¡Y eso que hablo español! Claro, no este acento. Me costaba entender a veces. Ahora me siento con el Síndrome de Estocolmo, en el sentido de haber sido atrapado por una serie cautivante y que ahora extraño. Un viaje en primera clase al atraco más alucinante que jamás he visto en televisión. Y con un cierre perfecto. La barra de la cantina.

No me puedo sacar la canción de Cecilia Krull “My life is going on” de la cabeza. ¡Le doy 9 de 10 de la ostia tío!

Serie Brillante: La Casa de Papel (Por Gonzalo Frías)

5 Comentarios
Gonzalo Frías
Gonzalo Frías
El pelao pi de las películas. Conductor y guionista del programa #7moVicio Autor de los libros #Tracking y #Tracking2