Hombre que interpretaba a Barney ahora tiene un negocio de sexo tántrico


Sí, chiquillos. Lamento ser yo quien les rompa sus inocentes recuerdos de infancia, pero ya es hora de que asumamos que Barney no era un dinosaurio que vivía en nuestra mente, sino que se trataba de un pobre mortal que todos los días se tenía que poner un traje de dinosaurio morado y sudar como enfermo para ganarse la vida.

Ese sujeto que tantas alegrías en forma de corpóreo nos entregó durante nuestra infancia es nada más ni nada menos que David Joyner, un completo desconocido cuyo nombre solo le debe sonar a los fanáticos más hardcore de Barney.

Este verdadero héroe anónimo de muchos niños se puso en los zapatos del dinosaurio desde 1991 al 2001, pero ahora nos enteramos que después de colgar el traje, su vida laboral dio un giro de 180 grados al entrar de lleno a un negocio de lo más insólito: Ser gurú de sexo tántrico.

Fue Vice el medio encargado de contactarse con Joyner, quien contó que se inició en el rubro el año 2004 y que actualmente cobra 350 dólares (cerca de $200.000) por cada sesión, las que incluyen un baño ritual, balance de chakras, masajes y también sexo. Pero eso no es todo, porque Joyner también reveló que el tantra fue fundamental a la hora de soportar el peso y calor del traje de Barney durante los años que trabajó para el programa.

El es David Joyner en la actualidad, y dicen que no duerme.

“Antes de ponerme el disfraz de Barney, le rezaba a Dios y le pedía que su espíritu divino fluyera a través de mí, a través del disfraz, y dejar que eso atrajera a los niños, porque los niños están más conectados espiritualmente que los adultos. Muchas veces, cuando veo niños y salgo a comprar, o lo que sea, ellos empiezan a mirar y yo hago la broma: Sabes quién soy yo”, manifestó. Y no sé ustedes, pero esa es una de las declaraciones más creepy que he leído en el último tiempo.

Hombre que interpretaba a Barney ahora tiene un negocio de sexo tántrico

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Peter Marschhausen
Peter Marschhausen
Sueño a 24 cuadros por segundo. Gamer desde que tengo memoria.