Ni ahí con el stand-up: Paul Vásquez y la reivindicación del humor blanco


¿Se acuerdan de esa época en que las personas se reían de cosas más sencillas, el humar blanco y el chiste corto era lo que la llevaba y el stand-up comedy era un concepto totalmente alienígena para el chileno de a pie? ¿No? No me extraña, después de todo, somos millennials. Pero si hay alguien que nunca se ha olvidado de esos años es Paul Vásquez, “El Flaco”. Y es más, el comediante que en los ’90 rompió esquemas en el humor junto Mauricio Medina en Dinamita Show, los reivindica y defiende con uñas y dientes.

Y es que el humorista que actualmente está presentando su show “El Flaco, Yo y mi otro Yo”, un monologo revisteril donde sostiene un cara a cara con sus propios demonios internos a punta de chistes, ahora se declara un acérrimo detractor del humor negro y el stand-up comedy, estilo que en los últimos años se ha coronado como el rey absoluto del Festival de Viña del Mar, sin duda el escenario más importante para cualquier comediante de nuestro país.

“Simplemente no veo stand-up comedy, no asisto a espectáculos de stand-up comedy tampoco, pero es innegable que está de moda. Son los que la llevan ahora, pero va a llegar un momento en que va a bajar su popularidad -aunque eso mismo decíamos del reggaetón-, pero de todas formas me quedo con el humor clásico. A mi me gusta el humor de Coco Legrand, de Dino Gordillo, de Bombo Fica, de Álvaro Salas. El humor clásico”, dispara el ex Dinamita Show.

Pero, ¿cuál es el estilo humor ideal para el creador de verdaderas joyas como la saga de películas de Cementerio Pal’ Pito? Según sus propias palabras, tiene que ser “fácil y no denunciante”, porque “la gente no necesita que le recuerden a cada rato que se la están cagando, sino que reír con las cosas más simples de la vida”.

¿Lo que más le molesta del stand-up comedy? Para Paul Vásquez no es tanto el formato ni los temas que se tratan en las rutinas. Para él, todo radica en el lenguaje.

“Me gustaría que el vocabulario cambiara, que no sea tan fuerte, que no hablaran groserías. Eso me descoloca, a pesar de que yo soy muy bueno para el hueveo. Pero es absolutamente facilista. Ellos piensas que poniéndole una grosería fuerte el chiste va a reventar mejor. Y se equivocan, porque a veces caen como patada en la guata. Y yo mantengo el estilo del personaje, el Flaco no es un personaje que hable con palabras fuertes, las reemplaza. Dice lo mismo, pero con gracia. En vez de decir ‘culear’, dice ‘mañamañaña’. Yo me quedo con la inocencia, con las “tonteritas que gustan”. Así definiría mi humor: Tonteritas que gustan”, remata.

Ni ahí con el stand-up: Paul Vásquez y la reivindicación del humor blanco

0 Comentarios
Peter Marschhausen
Peter Marschhausen
Sueño a 24 cuadros por segundo. Gamer desde que tengo memoria.