#3Causales: ¿qué viene ahora?


Ayer, el Tribunal Constitucional rechazó por 6 a 4 votos la intención de frenar el proyecto de ley 3 causales, forma simple de decirle sí al proyecto de ley que busca legalizar la interrupción del embarazo en tres causas: Peligro de vida para la mujer, inviabilidad fetal de carácter letal, y embarazo por violación.

Recordemos que hasta 1989, el aborto terapéutico era completamente legal en Chile, luego de que en 1931 se contemplara en el Código Sanitario esta posibilidad bajo ciertos supuestos establecidos por la ley. No obstante, meses antes del retorno a la democracia, la junta militar aprobó una modificación legal que finalmente prescribió la normativa vigente por casi 60 años. Uno de los proyectos emblemáticos de la Presidenta Bachelet ya se ve más cerca de ser implementados, pero ¿qué viene ahora? Vamos por causas:

 

  • Peligro para la vida de la mujer

Según el proyecto,  que será promulgado en las próximas semanas, cuando la vida de la mujer embarazada se encuentre en riesgo, se permite que la mujer tenga acceso a los tratamientos médicos necesarios para preservar su vida, aún cuando la realización de los mismos implique la interrupción del embarazo.

  • Inviabilidad fetal de carácter letal

Esta causal plantea que en los casos en que el embrión o feto padezca una alteración estructural congénita o genética de carácter letal, la mujer podrá decidir si interrumpe o no su embarazo.

  • Embarazo por violación

Esta causal establece que se podrá interrumpir el embarazo cuando éste sea resultado de una violación. La nueva ley indica que el plazo para la interrupción del embarazo en esta causal es de 12 semanas de gestación. Cuando se trata de menores de 14 años, este plazo se extiende hasta las 14 semanas en consideración de que las niñas y adolescentes demoran más tiempo en saber que están embarazadas. 
Tratándose de una niña menor de 14 años, además de su voluntad, la interrupción del embarazo deberá contar con la autorización de su representante legal, o de uno de ellos, a elección de la niña, si tuviere más de uno. A falta de autorización, entendiendo por tal la negación del representante legal, o si éste no es habido, la niña, asistida por un integrante del equipo de salud podrá solicitar la intervención del juez para que constate la ocurrencia de la causal y autorice el aborto.

La ley, además, autoriza a prescindir de la solicitud de autorización de los representantes legales cuando, a juicio del médico, ello pudiera producir una reacción negativa en aquéllos, exponiendo a la menor de 14 años, o a la mujer judicialmente declarada interdicta por causa de demencia, a un riesgo grave de maltrato físico o psíquico. En este caso se solicitará una autorización judicial sustitutiva, guardándose las reservas procedimentales que se establecen.

La iniciativa establece que cualquiera que sea la causal que autorice el aborto, la mujer tendrá derecho a un programa de acompañamiento.

 

¿Y la objeción de conciencia?

Pero, no todo es tan simple. El Tribunal Constitucional aprobó el reparo de “Chile Vamos” referente a la objeción de conciencia. Sobre esto, el proyecto de ley establecía que los médicos cirujanos y a todo el personal profesional al que corresponda desarrollar funciones al interior del pabellón quirúrgico durante una intervención de aborto, a formular objeción de conciencia, quedando exento de la obligación de participar, siempre y cuando esta objeción se haya formulado al Director del establecimiento de salud, en forma escrita y previa. En tal caso, el establecimiento está obligado a asignar a la paciente otro médico cirujano.

El requerimiento buscaba extender la objeción a las instituciones y no fuera sólo carácter personal, como es el proyecto hasta ahora. Pero,  la objeción de conciencia no se aplica si la mujer requiere atención médica inmediata e impostergable.

 

#3Causales: ¿qué viene ahora?

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Claudia Aldana
Claudia Aldana
Inquieta por opción, periodista por oficio. En general, una persona bien hinchapelotas.